"...el muchacho entró en la sala donde únicamente estaba Balanza, tan vieja, tan oxidada, parecía una reliquia en desuso. Se acercó con cuidado de no molestarle en su sueño y con el cariño que profesa una madre a un hijo echó, gota a gota en las juntas, el aceite que necesitaba para que se despertara. Poco a poco Balanza se fué desperezando de su larga quietud en ese recóndito rincón mientras el muchacho la limpiaba con un trapito que llevaba, se apartó al terminar y esperó a ver si volvía a funcionar en todo su esplendor...
[muchacho]:Cómo estás querida Balanza?.
[Balanza]:Aquí, pasando mi larga vida.
[muchacho]:Balanza, necesito tu sabio consejo pues he de tomar una decisión muy importante y no sé qué hacer.
[Balanza]:Te ayudaré en lo que pueda pero al final será tu Corazón el que marque tu decisión,pues todas las decisiones importantes se toman con el Corazón y no con lo que yo pueda decirte.
El muchacho le habló de lo que le preocupaba, le contó todo sin obviar nada pues ella le conocía desde el principio y sabía si le estaba mintiendo. Pasaron largas horas hablando y al terminar, tal como Balanza le había dicho, optó por preguntarle al Corazón aunque se llevó consigo el consejo de Balanza."
p.d Busca siempre en tu interior las cosas buenas y malas de las decisiones que vayas a tomar pero las más importantes hazlas con lo que te dicte el corazón pues a veces es más sabio que lo que tu mente diga.
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