martes, 29 de marzo de 2011

un pequeño cuento

"...el muchacho entró en la sala donde únicamente estaba Balanza, tan vieja, tan oxidada, parecía una reliquia en desuso. Se acercó con cuidado de no molestarle en su sueño y con el cariño que profesa una madre a un hijo echó, gota a gota en las juntas, el aceite que necesitaba para que se despertara. Poco a poco Balanza se fué desperezando de su larga quietud en ese recóndito rincón mientras el muchacho la limpiaba con un trapito que llevaba, se apartó al terminar y esperó a ver si volvía a funcionar en todo su esplendor...
[muchacho]:Cómo estás querida Balanza?.
[Balanza]:Aquí, pasando mi larga vida.
[muchacho]:Balanza, necesito tu sabio consejo pues he de tomar una decisión muy importante y no sé qué hacer.
[Balanza]:Te ayudaré en lo que pueda pero al final será tu Corazón el que marque tu decisión,pues todas las decisiones importantes se toman con el Corazón y no con lo que yo pueda decirte.
El muchacho le habló de lo que le preocupaba, le contó todo sin obviar nada pues ella le conocía desde el principio y sabía si le estaba mintiendo. Pasaron largas horas hablando y al terminar, tal como Balanza le había dicho, optó por preguntarle al Corazón aunque se llevó consigo el consejo de Balanza."

p.d Busca siempre en tu interior las cosas buenas y malas de las decisiones que vayas a tomar pero las más importantes hazlas con lo que te dicte el corazón pues a veces es más sabio que lo que tu mente diga.

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