martes, 29 de marzo de 2011

un pequeño cuento

"...el muchacho entró en la sala donde únicamente estaba Balanza, tan vieja, tan oxidada, parecía una reliquia en desuso. Se acercó con cuidado de no molestarle en su sueño y con el cariño que profesa una madre a un hijo echó, gota a gota en las juntas, el aceite que necesitaba para que se despertara. Poco a poco Balanza se fué desperezando de su larga quietud en ese recóndito rincón mientras el muchacho la limpiaba con un trapito que llevaba, se apartó al terminar y esperó a ver si volvía a funcionar en todo su esplendor...
[muchacho]:Cómo estás querida Balanza?.
[Balanza]:Aquí, pasando mi larga vida.
[muchacho]:Balanza, necesito tu sabio consejo pues he de tomar una decisión muy importante y no sé qué hacer.
[Balanza]:Te ayudaré en lo que pueda pero al final será tu Corazón el que marque tu decisión,pues todas las decisiones importantes se toman con el Corazón y no con lo que yo pueda decirte.
El muchacho le habló de lo que le preocupaba, le contó todo sin obviar nada pues ella le conocía desde el principio y sabía si le estaba mintiendo. Pasaron largas horas hablando y al terminar, tal como Balanza le había dicho, optó por preguntarle al Corazón aunque se llevó consigo el consejo de Balanza."

p.d Busca siempre en tu interior las cosas buenas y malas de las decisiones que vayas a tomar pero las más importantes hazlas con lo que te dicte el corazón pues a veces es más sabio que lo que tu mente diga.

lunes, 28 de marzo de 2011

Quién entiende a las mujeres?

Yo no desde luego. Los hombres somos sencillos, simples, si algo nos gusta lo decimos y punto, el azul es azul y no azul-cielo o azul-celeste. No me importa ser sencillo y que me entiendan y, de normal, no me importa que ellas sean complicadas y no las entendamos porque también le da un poco de vidilla a la cosa, pero hay una cosa que me trae por la calle de la amargura, me explico.
Hay dos tipos de chicos, me refiero a chicos a los hombres que van desde los 18 a los 35 por poner un límite, como decía hay dos tipos de chico: el malote incorregible y el buenazo tontorrón. Qué les separa? fácil, el malote incorregible es aquél que siendo un guaperas y de inteligencia media se lleva a todas las chicas que quiere, cuándo quiere y cómo quiere; en cambio el buenazo tontorrón es de belleza media y desde luego liga mucho menos y no será porque no lo intenta. 
Llegados a este punto está claro que un chico malote incorregible buscara su propia satisfacción y un buenazo tontorrón la satisfacción de su pareja. Ahora viene mi pregunta: porque las mujeres prefieren un tío que saben que les va a dejar o que les va a tratar mal o no les va a hacer ni caso en vez de alguien que es todo lo contrario?.
Bueno creo que tengo varias respuestas a eso: la primera, tras varias investigaciones neurológicas de la psique femenina han llegado a la conclusión de que esto es lo que pasa por la cabeza de una mujer antes de tomar una elección "el chico tontorrón lo tengo seguro, es major y simpático pero soso, ya está moldeado (quedaros con eso último). En cambio el malote es un alma indomable y me corresponde a MI el que corrija ese comportamiento, porque si me quiere cambiará por mí y me hará feliz". Vamos a ver esto NO es así, el malote NUNCA cambiará por nadie, porqué va a cambiar si le va bien tal y como está ahora? de hecho se jacta de sus proezas de su "saber hacer" con las mujeres y de cómo ellas hacen lo que quiere. 
Menos mal que es algo temporal. Yo tengo una teoría, las mujeres hasta los 26 años buscan chicos guapos que les den caña y a partir de entonces buscan una cosa que se llama estabilidad, ahí es donde comienzan a fijarse en esos otros. 
Tened por seguro que en público todo esto las mujeres lo negaran pero ellas, en su fuero interno, también lo piensan. 

sábado, 26 de marzo de 2011

Sentimiento puro

Hace un tiempo escribí una cosita en la que, la verdad, puse todo mi sentimiento. Quiero ponerla por aquí porque fué algo importante en mi vida y siempre me trae buenos y malos recuerdos.

"Te levantas un día por la mañana, es un día cualquiera, como otros muchos anteriores, nada de especial. Desayunas, debes ir al trabajo, tienes sueño, como siempre. Saludas a tu pareja, le sonries, la vida es fácil. Te vas.

Hoy es especialmente duro el trabajo, estás cansado cuando llegas, no tienes ganas de nada. Discutes con ella, no quieres, es una tontería pero ella se enfada, tú te enfadas. La discursión que ha comenzado con una tontería se va calentando, dices cosas que tenías guardadas, ella dice cosas que duelen. Cada uno se va a un lado de la casa, mejor separados, mejor sólos. 

Pasan las horas y piensas en porqué a empezado la discursión…y no lo sabes bien, se te ha olvidado, debes hacer algo. Ella sale con los ojos rojos, ha estado llorando, tú tb. Le dices un vago:”Hola” que suena muy lejos, el corazón te retumba en el pecho, su eco se escucha en tu cabeza. Empiezas a hablar, tus palabras te llegan desde muy lejos, las pronuncias pero no las oyes porque el corazón te retumba tan fuerte en el pecho que oyes su eco en tu cabeza…y sólo oyes el final, tu final…”dejarlo”.

Ella se pone a llorar, tu resistes los primeros minutos, te llevas las manos a la cara no quieres que ella te vea, estás triste, tienes una angustia que no te deja respirar, te oprime el pecho como si alguien te estuviera estrujando. 

Le miras, aún le quieres, no sbes porqué has dicho lo que has dicho pero las consecuencias son desastrosas, lo sabes, la has perdido. La muer de tu vida tal vez?, no quieres pensar, dejas la mente en blanco. Le abrazarías pero hay algo distinto ya, una barrera se ha interpuesto entre los 2, no es física pero es más fuerte, impenetrable. Ya la echas de menos, sus manos, suscaricias, su mirada.

Te acuestas pero no puedes dormir, vuelves a llorar, te das la vuelta en la cama pero las lágrimas siguen fluyendo mojando la almohada. Sientes rabia, estás frustrado, deberías haber hecho las cosas mejor, deberías haber sido de otra manera, como desearías poder retroceder en el tiempo pero el techo es muy real y el tiempo pasa muy lento. 

Ella se acuesta, está llorando, te coje de la mano, la estrechas, le anhelas, le quieres. Dormís abrazados en esa noche que recordarás el resto de tu vida . Cuando te levantas no puedes mirarle a la cara porque el dolor que sientes no puede ser humano, mil agujas se clavan por todo tu cuerpo. Sientes la amargura de tu pérdida tan dentro de ti que prefieres evadirte y hacerte el fuerte, no puedes. 

Ella se tiene que ir, tu debes hacer la maleta, se arregla, está muy guapa, nunca lo había estado más. Se acerca, te acaricia, llora de nuevo y entre lágrimas tuyas y suyas le das el último beso, el del adiós.

Nunca más la tendrás como ahora, abrazada y con tus labios en los suyos, sientiendo la calidez del beso y la sal de las lágrimas, se aparta, se va, no hay palabras. Lo peor llega ahora te sientes sólo, vacío, triste, mil preguntas dan vuelas por tu cabeza, mil imagines, mil recuerdos. Por qué no le has dicho que lo sientes?, que no decías en serio nada de lo de ayer?, que sois bobos por discutir?. Es tarde, se ha ido, ha desaparecido de tu vida la persona más importante, la que sontenía tu pequeño microuniverso. Miras hacia delante, miras hacia detrás. Hace 24 horas que te levantaste de la cama, era un día cualquiera, desayunaste...

Y ahora qué?"

viernes, 25 de marzo de 2011

De obras y obreros

El otro día leí un artículo del gran Pérez Reverte, autor que es de los que más me gustan especialmente esa saga de "El capitán Alatriste" o "Patente de corso" con lo que ha publicado en un diario en su versión dominical, como iba diciendo, leí el otro día que las obras ya no son lo que eran y tiene razón. Antes las obras estaban compuestas por los típicos españoles más o menos letrados, cosa que se notaba por sus "piropos" curtidos por años de práctica o duchos en sabiduría popular de lo más barriobajera y chabacana pero acertada en su propósito y que seguro que a alguna le ha alegrado la mañana, la tarde o cuando sea que pasara por la obra. Ahora es diferente, los inmigrantes del este o los subsaharianos han ocupado el sitio de los otrora españoles, será que cobran menos, piden menos seguridad y no exigen el oro y el moro por echar cuatro ladrillos al montón pero también se nota porque no entiendo nada de lo que hablan y qué mejor prueba que la típica obra que, casualmente, siempre está debajo de nuestra casa.
El sábado, como casi cualquier español que no tenga que trabajar un sábado por la mañana a una hora bien tempranera, estaba tan rícamente en la cama a las 8 de la mañana cuando empezó el barullo. Voces estridentes en un idioma que no sonaba al típico "baja ya!" o al "traeme ese agua", desde luego no hablaban en un susurro, tampoco tenían porqué ellos estaban trabajando en una obra y no hacer ruido en una obra es complicado no, imposible. Lo que me fastidia es que las horas de carga y descarga de camiones con material pesado debe ser en torno a las 8 hasta las 8 y media, cuando estás en la cama esos últimos momentos de la mañana en los que te da pereza levantarte porque estás tan a gusto con tu último sueño y de repente...bam! bim! idioma raro, risas, bam!...argggggg, te despiertas ya no puedes dormir. El proceso sólo dura lo justo para despertarte, en el momento en el que, con todo tu cabreo en pleno apogeo, te levantas y levantas la persiana es en el que ellos con toda su mala sombra dejan las cosas a mitad y se van a vete tú a saber dónde pero a trabajar no. Ya te han fastidiado, ya no puedes dormir, otro sábado más despierto a las 8 de la mañana.
Lo mejor de todo es que una vez que se van a las 8 y media ya no vuelven hasta las 12 por lo menos, porqué no se van a las 8 y vuelven a las 12 a recoger el camión? es una pregunta que nunca entenderé.
La otra versión es la que dice que después de cargar el camión a las 8 se ponen ha hacer otras cosas en la que NO hacen ruido y que NO tienen nada que ver con que hubieran cargado el camión, la pregunta, la misma.
Creo que algunas personas tienen mala sombra y otros estamos destinados a no dormir los sábados.

La lluvia de los tontos

El otro día iba yo en el coche, era un día gris y oscuro y estaba lloviendo. Que llueva no es una tragedia en sí misma pero si conlleva a ella si tienes que coger el coche, me explico.
Vas tranquilamente conduciendo, escuchas la radio, estás atento a la circulación, todo el mundo va al trabajo o a hacer sus cosas o de paseo, pero cuando llueve todo cambia debe ser que afecta al sentido o que las gotas hacen mella en la cabeza al golpear o vete a saber porqué, ya ni me lo planteo. El caso es que la rutina lo días que llueve debería ser normal, lo único que cambia es que, a lo mejor, hay que prestar un poco más de atención por las cosas de la visibilidad, pero no.
El límite de velocidad debe cambiar de 50 km/h a 30; no sabemos si vamos a la derecha, a la izquierda...por lo que al final decidimos quedarnos en el centro...a 30; descubrimos el cláxon que de normal lo tenemos ahí, junto al airbag del volante pero que no tocamos, eso sí, los días que llueve, ha darle bien.
Menos mal que los intermitentes siguen en el olvido cosa que me da bastante tranquilidad, al menos no todo cambia con la lluvia. Tanto cuesta darle al intermitente cuando vas a cambiarte de carril o a meterte en alguna calle? ya no digo si vas sólo que mira depende de lo empanado que vayas, pero cuando la cosa está a tope y todo el mundo anda nervioso no se ve ni un sólo intermitente, me recuerda a los billetes de 500 euros también conocidos como los Bin Laden, que sabes que exiten pero no has visto ninguno.
Y ya el acabose es cuando además de la lluvia te encuentras una obra, el despiporre. Guardias cero, obreros 3, jubilados...depende de la magnitud de la obra que no se mide por su presupuesto sino por el número de jubilados que tiene mirando, si son 1 ó 2 obra poco importante, con 5 la cosa debe ser sería, más de 5 o bien nos encontramos junto a una casa de la tercera edad o bien en una obra faraónica. Ahí nos damos cuenta de cuantos ingenieros agrónomos tenemos en el país, se juntan con los 2 obreros que están mirando de los 3 que hay en la obra y ale, a pasar la mañana, y mientras los coches con sus cláxones, el carril cortado, la lluvia cayendo y yo a punto de mandar a todos al carajo.