viernes, 25 de marzo de 2011

La lluvia de los tontos

El otro día iba yo en el coche, era un día gris y oscuro y estaba lloviendo. Que llueva no es una tragedia en sí misma pero si conlleva a ella si tienes que coger el coche, me explico.
Vas tranquilamente conduciendo, escuchas la radio, estás atento a la circulación, todo el mundo va al trabajo o a hacer sus cosas o de paseo, pero cuando llueve todo cambia debe ser que afecta al sentido o que las gotas hacen mella en la cabeza al golpear o vete a saber porqué, ya ni me lo planteo. El caso es que la rutina lo días que llueve debería ser normal, lo único que cambia es que, a lo mejor, hay que prestar un poco más de atención por las cosas de la visibilidad, pero no.
El límite de velocidad debe cambiar de 50 km/h a 30; no sabemos si vamos a la derecha, a la izquierda...por lo que al final decidimos quedarnos en el centro...a 30; descubrimos el cláxon que de normal lo tenemos ahí, junto al airbag del volante pero que no tocamos, eso sí, los días que llueve, ha darle bien.
Menos mal que los intermitentes siguen en el olvido cosa que me da bastante tranquilidad, al menos no todo cambia con la lluvia. Tanto cuesta darle al intermitente cuando vas a cambiarte de carril o a meterte en alguna calle? ya no digo si vas sólo que mira depende de lo empanado que vayas, pero cuando la cosa está a tope y todo el mundo anda nervioso no se ve ni un sólo intermitente, me recuerda a los billetes de 500 euros también conocidos como los Bin Laden, que sabes que exiten pero no has visto ninguno.
Y ya el acabose es cuando además de la lluvia te encuentras una obra, el despiporre. Guardias cero, obreros 3, jubilados...depende de la magnitud de la obra que no se mide por su presupuesto sino por el número de jubilados que tiene mirando, si son 1 ó 2 obra poco importante, con 5 la cosa debe ser sería, más de 5 o bien nos encontramos junto a una casa de la tercera edad o bien en una obra faraónica. Ahí nos damos cuenta de cuantos ingenieros agrónomos tenemos en el país, se juntan con los 2 obreros que están mirando de los 3 que hay en la obra y ale, a pasar la mañana, y mientras los coches con sus cláxones, el carril cortado, la lluvia cayendo y yo a punto de mandar a todos al carajo.

2 comentarios:

  1. Ya veo que en este blog estás decidido a sacar a la luz los usos y costumbres más anclados en la cultura española... ¡esto pinta bien! :)

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  2. Qué razón tienes, cuantos más jubilados, más dinero nos cobran a los trabajadores....

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